

Este período corresponde a mis años de formación en la Florence Academy of Art, en Florencia, Italia — la cuna del Renacimiento. Fueron los años del aprendizaje riguroso del método académico clásico: figura humana, dibujo, proporción, luz y composición.Más que un estilo, lo que aprendí ahí fue un lenguaje. Un lenguaje que me tomó años entender que podía usar en mis propios términos — desde mi propia geografía, desde la luz específica de Maracaibo, desde mi propia búsqueda.Esta etapa no es solo un antecedente biográfico. Es la base técnica que hace posible todo lo que vino después. El punto de partida de un recorrido que todavía continúa.